Townley pone a Etchepare a cargo de sus finanzas, la cual asciende a unos $30,800 de deuda. Le sugiere a Etchepare que haga pagos mensuales, y que deposite el dinero a nombre de Roxana, la antigua secretaria de Townley en la DINA. Townley está convencido de que "los Gringos no tienen suficiente [evidencia admisible]," como conversaciones que su personal ha tenido con agentes del FBI. Por último, Tonwley escribe sobre "la cosa computacional," pidiendo que Etchepare encuentre las "facturas proformas de American Business Systems de Frank G. [Francisco Gutay, ciudadano americano de origen uruguayo y socio de Townley en la compañía de computadores]."